“Lo perdí todo: a mi esposa y a mis pequeños”, relató entre lágrimas Renzo Rojas Mesa. En un hecho que ha conmocionado a todo el Perú, este padre de familia vivió el horror de ver cómo sus seres queridos quedaban atrapados en una vivienda envuelta en llamas, presuntamente a causa de un atentado provocado por organizaciones criminales dedicadas al cobro de cupos en La Victoria.
La tragedia tuvo lugar en la zona de Manzanilla, un área vulnerable de Lima. El saldo oficial es devastador: diez personas fallecidas, incluyendo cinco adultos y cinco menores de edad, quienes no tuvieron oportunidad de escapar del voraz incendio.
Entre las víctimas mortales, se confirmó la pérdida de la pareja de Rojas y tres de sus hijos. Según las primeras investigaciones, los delincuentes habrían iniciado el fuego de forma deliberada, provocando que las llamas se propagaran rápidamente desde un establecimiento comercial colindante hacia las viviendas familiares.
Tragedia en La Victoria: Incendio provocado por mafias de extorsión
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) confirmó que el siniestro ocurrió durante la madrugada de este miércoles 22 de julio. El fuego destruyó dos edificaciones en una zona precaria, dejando además dos personas damnificadas.
“Un siniestro urbano en Lima resultó en el deceso de 10 personas. Lamentablemente, el grupo estaba compuesto por cinco adultos y cinco menores de edad”, detalló la entidad en su comunicado oficial tras atender la emergencia en el sector de Pisagua.
Investigaciones policiales ante el atentado en Lima
Óscar Arriola, Comandante General de la Policía Nacional del Perú, se pronunció ante los medios para esclarecer los hechos: “Nueve de los fallecidos pertenecen a un mismo grupo familiar, cinco de ellos son niños. Estamos trabajando con expertos en criminalística para determinar el origen y los motivos exactos de esta conflagración”, declaró.
Las primeras hipótesis periodísticas y de inteligencia policial apuntan a una represalia de mafias de extorsión que operan en la capital. El ataque habría sido dirigido contra un local de alquiler de motos eléctricas, cuya negativa a pagar los “cupos” solicitados por la organización criminal habría desencadenado este desenlace fatal.
aDB
