Hablar sobre las condiciones climáticas es un tema recurrente, pero cuando las temperaturas se disparan, surge una duda lingüística muy común: ¿se dice “el calor” o “la calor”? Aunque el género masculino es el estándar en el español actual, el uso del femenino es una variante muy extendida en diversas regiones que genera confusión sobre su corrección.
Si alguna vez te has preguntado qué dice la Real Academia Española (RAE) al respecto, aquí analizamos la postura definitiva de la máxima autoridad del idioma sobre este fenómeno meteorológico.
¿El calor o la calor? Lo que dice la RAE
Según la RAE, la forma correcta y recomendada en el español estándar es “el calor”. Al tratarse de un sustantivo masculino en el registro culto, la concordancia gramatical exige el uso del artículo “el”. El empleo de “la calor” queda, por lo tanto, relegado a contextos rurales, dialectales o niveles de habla muy populares.
Algunos ejemplos de uso correcto son:
- “Resulta agobiante el calor que hace en esta temporada estival.”
- “Se ha decretado un aviso preventivo debido al fuerte calor.”

El origen histórico de “la calor”
El uso de “la calor” no es un error casual, sino un legado que proviene del español medieval y clásico. En aquellas épocas, el género femenino era frecuente tanto en la literatura como en el habla cotidiana. Aunque la estandarización del idioma terminó favoreciendo el género masculino, esta forma persistió en diversos dialectos de España e Hispanoamérica, manteniéndose vigente en el habla oral de muchas comunidades.
¿Es incorrecto decir “la calor” en una conversación?
Para la gramática oficial, “el calor” es la forma preferente en cualquier ámbito institucional, académico o escrito. No obstante, la RAE no califica el uso del femenino como una falta ortográfica o gramatical per se.
La institución reconoce “la calor” como una variante legítima dentro de las diversas variedades lingüísticas del español, siempre y cuando se limite a:
- Entornos coloquiales: Conversaciones informales con amigos o familiares.
- Contextos dialectales: Zonas donde el uso del femenino es una norma local arraigada.
En conclusión: Si bien puedes emplear “la calor” en tus diálogos informales sin mayor problema, su uso está desaconsejado en documentos oficiales, correos electrónicos profesionales o trabajos académicos. En estos casos, para mantener la precisión y el rigor lingüístico, recuerda siempre utilizar la forma masculina: “el calor”.
aDB
