Un profundo indignación social sacude a Saltillo, Coahuila, tras un brutal caso de maltrato animal que ha dejado al borde de la muerte a “Rocky”, un perro de raza maltés. El canino se encuentra bajo atención veterinaria intensiva mientras las autoridades estatales han iniciado las investigaciones pertinentes para esclarecer los hechos.
De acuerdo con el reporte médico de la clínica Pets Care, el estado de salud de Rocky es crítico. El animal presenta múltiples fracturas y lesiones de gravedad extrema que le impiden alimentarse por sí mismo, requiriendo cuidados especializados constantes para intentar salvarle la vida.
El caso de crueldad animal se viralizó rápidamente en redes sociales tras la difusión de videos grabados en el fraccionamiento Villa San Miguel. En las imágenes se observa cómo un vehículo arrastra al perro por la vía pública y, posteriormente, le pasa las ruedas por encima en repetidas ocasiones al llegar a un domicilio.

Acciones legales y proceso contra la presunta responsable
Tras el hallazgo de rastros hemáticos en la escena y la intervención de la Policía Ambiental, las autoridades lograron identificar el vehículo y a la conductora. La organización Dignidad Animal A.C. ha presentado una denuncia formal ante el Ministerio Público, aportando pruebas médicas para fortalecer el caso.
La opinión pública ha señalado a una mujer identificada como Liliana “N” como la responsable directa de la agresión. Diversos usuarios en redes sociales han identificado a la implicada como una empleada de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) con una larga trayectoria laboral.
Aunque la señalada intentó disculparse en foros vecinales argumentando que se trató de un accidente —asegurando que no notó que el animal estaba atado al vehículo—, sus declaraciones generaron un mayor rechazo social, provocando el cierre de sus perfiles digitales ante la presión ciudadana.

Postura de las autoridades y justicia para Rocky
La administración municipal de Saltillo emitió un comunicado deslindándose de cualquier vínculo con la presunta agresora y reafirmó su política de tolerancia cero ante actos de crueldad contra los animales. Como parte de las diligencias, se realizó un cateo en un domicilio del fraccionamiento Villa de San Miguel para recabar pruebas adicionales.
El destino de la implicada se encuentra ahora en manos de la Fiscalía General del Estado de Coahuila, instancia encargada de determinar la responsabilidad penal y aplicar las sanciones correspondientes bajo la legislación vigente contra el maltrato animal. La comunidad local mantiene una vigilancia estrecha sobre el caso, exigiendo justicia pronta y ejemplar para Rocky.
aDB
