Winder Alexis Moreno, de 30 años, es intensamente buscado por sus familiares tras una devastadora denuncia por agresión infantil y tentativa de asesinato contra un niño. Los hechos ocurrieron en Elorza, estado de Apure, Venezuela, y han conmocionado a la comunidad.
Impactantes vídeos, difundidos en plataformas digitales por los propios familiares, revelan la brutalidad de los actos. Las imágenes muestran al individuo sujetando con violencia, golpeando y maltratando a una niña dentro de su propia residencia el pasado 7 de junio. La difusión de estas pruebas busca acelerar la localización del agresor y obtener ayuda ciudadana.
Los reportes iniciales señalan que el presunto agresor es el padrastro de la menor. Esta conexión familiar ha impulsado a sus parientes a interponer la denuncia formalmente. El objetivo es que sea presentado ante las autoridades judiciales para que responda por los graves crímenes perpetrados contra la niña, documentados de manera escalofriante en las grabaciones obtenidas en su hogar.
Las desgarradoras imágenes capturan el preciso instante en que Alexis Moreno estrangula a la infante durante aproximadamente cinco segundos. Mientras la menor emite sonidos de angustia y lucha desesperadamente por liberarse, él la increpa por razones aún desconocidas. Este vídeo ha provocado una ola de indignación en las redes sociales, con un clamor generalizado para que las autoridades competentes actúen con celeridad y den con el paradero del responsable.
Sanciones por Abuso Infantil en Colombia: Un Vistazo Legal
En Colombia, el maltrato infantil es un delito grave con severas consecuencias legales. Según los artículos 111 a. 115 del código penal, si el maltrato físico deriva en daño corporal o menoscabo a la salud de la víctima, las penas se determinan en función de la gravedad de las heridas y el tiempo de recuperación impuesto. Las lesiones consideradas de menor consideración pueden acarrear sentencias de 1 a 5 años de encarcelamiento.
Sin embargo, la situación se agrava significativamente si las lesiones resultan en deformidades permanentes o daños irreparables. En estos casos, las condenas pueden superar los 20 años de prisión. Un factor agravante crucial es la edad de la víctima, aplicándose penas más severas cuando la agresión se dirige a menores de 14 años, reconociendo la especial vulnerabilidad de esta población.
edg
aDB
