La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha expresado su desconcierto ante las recientes declaraciones del titular de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, Markwayne Mullin, quien afirmó que los cárteles tienen el control de la frontera entre México y EE. UU. La mandataria mexicana contrastó estas aseveraciones con los datos compartidos previamente por el expresidente Donald Trump, quien reconoció una mejora sustancial en la seguridad de la franja fronteriza y una baja histórica en el tráfico de fentanilo.
“Recientemente, el expresidente Trump destacó en su plataforma digital que la línea divisoria con México cuenta con altos niveles de seguridad. De hecho, reconoció una disminución en el ingreso de fentanilo; mientras él hablaba de un 66% de reducción, las cifras oficiales señalan que esta cifra llegó casi al 74% en el periodo más reciente”, puntualizó Sheinbaum.
Coordinación bilateral: La clave para la seguridad en la frontera
Ante la retórica de seguridad en Estados Unidos, la jefa del gobierno mexicano enfatizó que la estabilidad en la región limítrofe no puede lograrse de forma unilateral, sino a través de una colaboración binacional estrecha. Sheinbaum reiteró que fortalecer el diálogo diplomático es mucho más efectivo que optar por la construcción de muros o barreras físicas.

“Garantizar la seguridad requiere un trabajo conjunto entre ambos países. Nuestra posición ha sido invariable sin importar las administraciones o colores políticos: los muros no resuelven el problema de fondo. La visión de México se centra en construir puentes para el entendimiento mutuo y la cooperación estratégica”, añadió.
México rechaza ser utilizado como “botín político”
Sobre los señalamientos de funcionarios estadounidenses, la mandataria sugirió que estos forman parte de la estrategia electoral de cara a los comicios en el territorio estadounidense. Sheinbaum fue enfática al pedir que los temas internos de EE. UU. no se utilicen para atacar a México.
“Buscamos evitar que el nombre de nuestro país sea utilizado como moneda de cambio o botín político. Estados Unidos enfrenta retos internos complejos que deberían ser el eje de su debate electoral, en lugar de involucrarnos en su contienda. México seguirá defendiendo con firmeza su estrategia nacional de seguridad”, concluyó.
aDB
