Melasma: Estrategias Dermatológicas para Combatir las Manchas en la Piel
Las decoloraciones cutáneas, comúnmente conocidas como melasma, son una preocupación estética que afecta significativamente la autoestima de muchas personas. En un reciente episodio del podcast Manita de Gato, conducido por el Dr. Ari Papadopulos, un reconocido cirujano plástico, se abordaron las dudas más comunes sobre esta afección y se compartieron estrategias efectivas. La Dra. Isela Méndez, experta dermatóloga, desmintió mitos y clarificó aspectos cruciales sobre el melasma y otras manchas cutáneas.
Esta condición dermatológica se presenta con frecuencia en las consultas, situándose junto al acné como uno de los principales motivos de visita al dermatólogo. La Dra. Méndez explicó que las alteraciones en la pigmentación de la piel se agrupan en tres categorías principales:
- Melasma: De origen hormonal, a menudo se intensifica durante el embarazo.
- Manchas Postinflamatorias: Surgen tras brotes de acné o procesos inflamatorios, y su duración puede extenderse hasta seis meses.
- Lentigos Solares: Lesiones circulares causadas por la exposición solar.
De estas, el melasma se considera el que presenta un mayor desafío terapéutico.
¿Quiénes son más propensos al Melasma?
La especialista destacó que el melasma es más común en fototipos de piel oscuros, como los de personas de ascendencia mexicana y asiática (fototipos tres y cuatro). Se observa con mayor frecuencia en dos picos de edad: entre los 30 y los 50 años. Aunque el melasma no tiene una cura definitiva, su manejo exitoso depende en gran medida de la disciplina del paciente y de la profundidad de las manchas.
«El melasma es más frecuente en fototipos oscuros, como el tres y el cuatro, que corresponden a personas mexicanas y asiáticas. Se manifiesta en dos etapas clave de la vida: alrededor de los treinta y los cincuenta años. Si bien no hay una cura, nuestro objetivo es ayudarte a controlarlo. Tu progreso dependerá de tus hábitos y de la profundidad de la lesión», señaló la Dra. Méndez.
Protección Solar: La Clave Fundamental contra las Manchas Cutáneas
La protección solar es el pilar indispensable en el tratamiento y la prevención del melasma. La Dra. Méndez criticó la práctica extendida de aplicar protector solar tan solo una vez al día, incluso cuando se emplean tratamientos dermatológicos avanzados.
«La base para tratar el melasma es la protección solar. Muchos pacientes solicitan tratamientos láser y otras tecnologías, pero solo se aplican protector solar una vez al día, lo cual es insuficiente. Una exposición solar de tan solo cinco minutos puede revertir meses de tratamiento», enfatizó.
La aplicación de protector solar debe ser una rutina constante y rigurosa. La dermatóloga recomienda seguir este esquema de reaplicación:
- 7:00 am
- 10:00 am
- 1:00 pm
- 4:00 pm
- 7:00 pm
Es crucial entender que no solo la radiación ultravioleta (UV) directa es perjudicial. La luz visible, incluida la emitida por dispositivos electrónicos y pantallas, también estimula la producción de melanina. Por ello, es esencial reaplicar el protector solar incluso si se permanece en interiores, ya sea en casa o en la oficina.
La Dra. Méndez recomienda el uso de protectores solares con color, maquillaje que incorpore factor de protección solar (SPF) y polvos con SPF. Además, se puede considerar el protector solar de administración oral, como el Polypodium leucotomos, especialmente útil durante periodos vacacionales. Un detalle importante es la protección de los ojos mediante gafas con filtro solar, ya que el estímulo lumínico ocular puede activar hormonas que desencadenan la pigmentación, incluso si el resto del cuerpo está protegido.
Consideraciones sobre Protectores Solares y Salud Cutánea
Ante las preocupaciones sobre posibles efectos de ciertos ingredientes de los protectores solares como alteradores endocrinos, la Dra. Méndez reconoció la existencia de debates. Sin embargo, subrayó que el riesgo asociado a la falta de fotoprotección es considerablemente mayor, pudiendo derivar en afecciones graves como el cáncer de piel.
«Existen preocupaciones, e incluso se ha asociado la alopecia frontal fibrosante con los fotoprotectores. Sin embargo, no utilizar protección solar incrementa drásticamente el riesgo de desarrollar cáncer de piel, una enfermedad que observamos con una frecuencia alarmante. Atiendo a pacientes jóvenes de treinta y cinco años con carcinomas basocelulares. El uso de un fotoprotector es innegociable», advirtió la especialista.
La dermatóloga también abordó el uso de retinol, sugiriendo iniciarlo a bajas concentraciones alrededor de los doce o trece años para tratar el acné y mantener su uso de por vida en rostro, cuello, escote y manos.
Destacó la importancia de un enfoque integral en el cuidado de la piel, tratando de manera uniforme todas las áreas expuestas al sol. Finalmente, la Dra. Méndez hizo un llamado a la importancia de la evaluación dermatológica regular, especialmente ante el incremento en el diagnóstico de cáncer de piel, incluyendo el melanoma acral, que afecta comúnmente palmas de manos y plantas de los pies.
aDB
