Laura Budreviciene, una mujer residente en Nottinghamshire, Reino Unido, ha compartido su inspiradora historia de superación tras lograr una pérdida de peso de más de 155 kilos. Su decisión de transformar su estilo de vida llegó tras recibir una advertencia médica contundente: su obesidad extrema ponía en riesgo su vida antes de cumplir los 30 años.
A sus 29 años, Laura reconoce que ha luchado contra el sobrepeso desde su infancia. Aunque durante años recibió alertas constantes de los médicos, no fue hasta que sufrió una dolorosa interrupción de su embarazo que encontró la motivación necesaria para cambiar. Hoy, como madre dedicada a sus dos hijas, considera este logro personal como el éxito más importante de su vida.
El impacto de la obesidad desde la infancia
Desde los 11 años, Laura superó notablemente el peso promedio de sus pares. A lo largo de su adolescencia y primera juventud, intentó sin éxito diversos métodos y planes de alimentación, fallando repetidamente en mantener una pérdida de peso a largo plazo.
Con el paso del tiempo, su peso alcanzó los 238 kilos, lo que complicaba significativamente sus actividades cotidianas. Laura relata cómo no podía utilizar atracciones en ferias o cómo prefería comer acostada para evitar la fatiga. A pesar de estas barreras, confiesa que proyectaba una imagen de aparente seguridad en sí misma.
La advertencia médica y el punto de inflexión
Los médicos le advirtieron reiteradamente que su esperanza de vida era muy limitada si no perdía peso. “Los doctores me insistían: ‘No llegarás viva a los 30’”, relata. Sin embargo, no fue hasta los 22 años, tras la pérdida de un bebé, que decidió buscar ayuda profesional definitiva. Los especialistas le explicaron que su condición física impedía un embarazo saludable, lo cual activó su determinación por cambiar.
Logrando la meta: un cambio de vida
En octubre de 2020, Laura se sometió a una operación de bypass gástrico, logrando perder cerca de 127 kilos en el primer año. Tras el nacimiento de sus hijas, complementó su proceso con un tratamiento farmacológico para el control de masa corporal, alcanzando un peso actual de 83 kilos y una pérdida total acumulada de 155 kilos.
Hoy, Laura contempla una cirugía estética para remover el exceso de piel, pero subraya que el mayor éxito de este proceso es la familia que ha formado. “Mis pequeñas son mi mayor realización. Mi principal recomendación es que se pongan en marcha; perder peso requiere paciencia, pero el camino comienza con el primer paso”, concluye.
aDB
