Silvana y María Paula, dos jóvenes mexicanas, arriesgaron su vida durante la crecida del río Guadalupe para proteger a niñas de un campamento arrasado por la tormenta.
Hill Country, Texas.– Una madrugada trágica por la crecida súbita del río Guadalupe dejó al menos 59 muertos y decenas de desaparecidos en Texas. Pero en medio de la devastación, emergió un rayo de esperanza gracias a la valentía de dos jóvenes mexicanas: Silvana Garza Valdez y María Paula Zárate, ambas de 19 años, quienes lograron rescatar y mantener a salvo a 20 niñas del campamento cristiano “Guadalupe”.
La tormenta comenzó alrededor de la 1:00 a.m. del viernes, pero a las 3:00 a.m. el campamento se quedó sin energía eléctrica. “Los truenos hacían temblar los vidrios, parecía una película de terror”, relató Silvana en entrevista con Foro TV. Con el agua subiendo rápidamente, ambas jóvenes trasladaron a las menores a zonas más altas, escribieron sus nombres en los brazos y colocaron gafetes, temiendo una evacuación caótica.
Durante más de 15 horas, las jóvenes mantuvieron a las niñas calmadas, entretenidas y unidas en oración. “Muchas lloraban, querían ver a sus papás”, compartió María Paula. La gravedad del desastre se reveló cuando la Armada estadounidense llegó a evacuarlas alrededor de las 6:00 p.m.
El campamento quedó destruido y aún se busca a 23 menores más, aunque se reporta que al menos dos fueron halladas con vida. La tragedia encendió las alarmas sobre la seguridad en campamentos de verano cercanos a ríos y cuerpos de agua.
“Gracias a Dios, pudimos salvarlas”, dijo Silvana, conmovida. La historia de estas jóvenes no solo conmovió a Texas, también generó orgullo en México, donde ya son consideradas heroínas.
