Los organismos de salud pública han encendido las alarmas ante un preocupante repunte del virus Powassan en Estados Unidos. Esta afección, transmitida por arácnidos hematófagos, destaca por su agresividad: el patógeno puede infectar al huésped humano en apenas 15 minutos tras la picadura, una diferencia crítica frente a otras enfermedades transmitidas por garrapatas.
Aunque históricamente se consideró una enfermedad inusual, los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) revelan una tendencia al alza. Mientras que en 2004 apenas se confirmó un caso, las cifras ascendieron a 76 eventos en 2025, sumando 15 contagios adicionales en lo que va de 2026.
¿Qué es el virus Powassan y por qué es peligroso?
El virus Powassan es una patología viral grave derivada de la mordedura de garrapatas infectadas. A diferencia de la enfermedad de Lyme, que requiere horas de adherencia del parásito para transmitir el patógeno, el Powassan presenta una transmisión ultrarrápida.


Los expertos señalan que no existe contagio directo entre humanos durante el contacto cotidiano, aunque se han registrado casos excepcionales vinculados a transfusiones de sangre.
Principales vectores: ¿Qué garrapatas transmiten la enfermedad?
La propagación del virus está vinculada a tres especies específicas de garrapatas, más activas entre finales de primavera y mediados de otoño:
- Ixodes cookei: Comúnmente asociada a las marmotas.
- Ixodes marxi: Habitante frecuente en ardillas.
- Ixodes scapularis: Conocida como la garrapata de patas negras o del venado.


Síntomas del virus Powassan: Identificación temprana
Muchas infecciones son asintomáticas, pero cuando los síntomas aparecen, el periodo de incubación varía de 7 a 30 días. Los primeros indicios incluyen:
- Fiebre alta y escalofríos.
- Cefaleas intensas (dolor de cabeza).
- Náuseas y vómitos constantes.
- Astenia (agotamiento extremo).
En casos avanzados, el virus puede derivar en una infección neurológica severa con síntomas críticos como confusión mental, convulsiones, parálisis y dificultades en el habla. Esto puede desembocar en encefalitis (inflamación cerebral) o meningitis.
Complicaciones y secuelas a largo plazo
La tasa de mortalidad es significativa, afectando a 1 de cada 10 pacientes con afecciones neurológicas graves. Además, aproximadamente el 50% de quienes sobreviven presentan secuelas crónicas, incluyendo daños cognitivos, debilidad muscular persistente y atrofia.


Tratamiento disponible: ¿Existe una cura?
Actualmente, no existe vacuna ni tratamiento antiviral específico contra el Powassan. Los antimicrobianos son ineficaces, por lo que el manejo médico es exclusivamente de soporte:
- Hospitalización y sueros intravenosos.
- Gestión de la inflamación cerebral.
- Control de convulsiones y asistencia respiratoria si el cuadro lo requiere.
Prevención: Cómo protegerse de las picaduras
Al no contar con inmunización, la prevención es la mejor herramienta. Sigue estas recomendaciones al salir al campo:
- Evita zonas con vegetación densa o maleza alta.
- Permanece en el centro de los senderos señalizados.
- Utiliza repelentes avalados por organismos de salud.
- Trata tu ropa con productos que contengan 0.5% de permetrina.
- Usa vestimenta de manga larga y pantalones cerrados.
Tras regresar de actividades al aire libre, realiza una inspección exhaustiva de zonas críticas como axilas, cuero cabelludo, interior de las orejas, cintura, área inguinal y detrás de las rodillas.


aDB
