El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado rotundamente la reciente oferta de entendimiento proveniente de Irán. Simultáneamente, ha notificado al Congreso su decisión de no solicitar autorización para mantener el contingente militar desplegado, declarando las hostilidades como “concluidas” bajo el argumento de un cese al fuego. Estas declaraciones del mandatario podrían complicar significativamente los esfuerzos para reanudar las conversaciones en Pakistán, orientadas a resolver el prolongado conflicto en Medio Oriente.
Con más de dos meses desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, Trump compartió su postura desde la Casa Blanca, previa a su desplazamiento a Florida. Su análisis se centró en el documento recibido recientemente por funcionarios estadounidenses a través de intermediarios en Pakistán.
“Deben llegar a un acuerdo que sea aceptable, y en este momento, no estoy satisfecho”, manifestó Trump a los medios. Aunque evitó especificar el contenido de la propuesta iraní, señaló que las demandas de Teherán exceden los límites establecidos por Washington: “Están solicitando cuestiones que no podemos consentir”.


Trump Defiende el Embargo Marítimo como Clave Estratégica contra Irán
A pesar de que el cese de hostilidades se ha mantenido desde el 8 de abril, la confrontación económica y naval persiste. Donald Trump ha defendido con firmeza el riguroso embargo marítimo impuesto por Estados Unidos a las embarcaciones con destino o procedencia de puertos iraníes. Esta medida ha impactado severamente la economía de la República Islámica, obstaculizando la exportación de miles de millones de dólares en petróleo.
“El embargo ha sido extremadamente efectivo. Si nos retiráramos ahora, habríamos conseguido una victoria significativa; pero no lo haremos”, aseveró el presidente estadounidense.
Trump atribuye las dificultades en las negociaciones a lo que describe como una dirigencia iraní “altamente dividida” y enfrascada en conflictos internos. Respecto al futuro del enfrentamiento, tras recibir informes militares del Pentágono y del Comando Central (CENTCOM), el mandatario fue claro sobre las opciones de su administración:
“Hay alternativas. ¿Optamos por una intervención total para erradicarlos de forma permanente o buscamos un entendimiento? Esas son las opciones”, declaró, aunque matizó que, “desde una perspectiva humanitaria”, prefiere una resolución diplomática.


Trump se Exime de la Aprobación del Congreso para Continuar Operaciones Militares
La propuesta de paz, calificada como “inaceptable” por Irán, no es el único desafío para la administración Trump en el ámbito bélico. El viernes 1 de mayo, se cumplió el plazo de 60 días establecido por la Ley de Poderes de Guerra (War Powers Act), que exige al presidente obtener la aprobación del Congreso o retirar las fuerzas armadas tras una intervención militar en el extranjero.
Sin embargo, Trump eludió este requisito legal mediante una maniobra técnica. En una comunicación enviada al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, el mandatario afirmó que las hostilidades iniciadas en febrero “han cesado” debido a la ausencia de enfrentamientos armados desde el 7 de abril, reiniciando así el plazo legislativo.
Esta acción se produjo un día después de que el Senado rechazara, con un estrecho margen de 47 votos a favor y 50 en contra, una propuesta demócrata para forzar al presidente a suspender la guerra. La oposición sostiene que el bloqueo naval y la presencia militar en el Golfo Pérsico continúan siendo actos de agresión. Esta postura fue previamente rebatida por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ante el Comité de Servicios Armados, quien sugirió que el periodo de 60 días se “suspende” durante una tregua.
aDB
