En un audaz operativo encubierto, la policía de Buenos Aires, Argentina, desplegó una estrategia de infiltración poco convencional para capturar a Fabián Jesús Bravo, alias “El Gordo Pey”, un narco de alto perfil implicado en el narcotráfico en San Martín. Aprovechando la presencia del “Circo Lucas” en las cercanías de la guarida del delincuente, dos oficiales se camuflaron como artistas circenses, luciendo disfraces llamativos y pelucas extravagantes. Bajo la fachada de distribuir volantes publicitarios, los agentes lograron neutralizar la seguridad del capo y proceder a su detención.
La operación, llevada a cabo por la Dirección de Operaciones de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos, culminó tras quince días de intensa vigilancia encubierta. Durante el arresto, también fue detenida Joana Giménez, compañera de “El Gordo Pey”, quien enfrenta cargos por amenazas coercitivas agravadas por el uso de armas de fuego contra rivales en el negocio ilícito. Ambos detenidos opusieron una fuerte resistencia.
El operativo se desarrolló en las inmediaciones de una propiedad de recreo alquilada por Bravo en el barrio Martín Fierro de General Rodríguez. La naturaleza rural y de campo abierto de la zona presentaba desafíos significativos para las técnicas de vigilancia tradicionales. La captura fue posible gracias a la información obtenida tras la detención de Iván Abel Bravo, sobrino de “El Gordo Pey”, el 1 de abril.
¿Quién es “El Gordo Pey”?
Fabián Jesús Bravo es un reconocido líder del narcotráfico en la zona de La Cárcova, José León Suárez. Su detención fue impulsada por su presunta implicación en un homicidio ocurrido el 18 de febrero de 2024, en el marco de un violento conflicto territorial con grupos criminales rivales, incluyendo la organización liderada por el narco encarcelado “Mate Cocido”.
Una red de complicidad y violencia La investigación policial desveló una organización criminal altamente estructurada y jerarquizada bajo el mando de “El Gordo Pey”, que utilizaba métodos de intimidación, asesinatos y armas para mantener el control territorial. El historial delictivo de Bravo también evidencia una extensa red de connivencia policial. En el pasado, varios oficiales de policía y personal de la comisaría local de La Cárcova fueron condenados por recibir sobornos y encubrir las actividades de esta organización. Tras la exitosa intervención, ambos detenidos quedaron a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción N°7.
aDB
