El Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados manifestó su rechazo categórico a la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia, aprobada recientemente por mayoría de Morena, al considerarla una amenaza directa contra las libertades, la privacidad y los derechos humanos en México.
Aunque Acción Nacional votó a favor de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública —la cual busca mejorar la coordinación entre autoridades y fortalecer la prevención del delito—, denunció que la Ley de Investigación e Inteligencia representa “uno de los retrocesos más graves” en la historia reciente del país.
Según los legisladores panistas, la nueva norma legaliza un sistema de vigilancia masiva y permanente sin controles judiciales ni parlamentarios. Entre sus disposiciones, se contempla el acceso ilimitado a datos personales sensibles como información biométrica, médica, fiscal, financiera, educativa y de telecomunicaciones, sin necesidad de una orden judicial o justificación formal.
Además, el PAN alertó sobre la normalización del uso de inteligencia artificial para vigilar a la ciudadanía, sin regulaciones ni mecanismos de rendición de cuentas. La ley también abre la puerta a que gobiernos y empresas extranjeras participen en la recopilación y análisis de datos sin restricciones claras.
«Se trata de un esquema de espionaje permanente, donde cualquier persona puede ser vigilada sin saberlo y sin posibilidad de defensa», acusaron. También advirtieron que esta reforma permite utilizar la información obtenida mediante vigilancia como prueba penal, y otorga al Ejecutivo facultades para establecer lineamientos sin intervención del Congreso.
Los diputados de Acción Nacional criticaron además el proceso legislativo con el que se aprobó la ley: denunciaron que el dictamen final fue cambiado de forma sustancial apenas horas antes de su votación, sin mesas de análisis, sin consulta a expertos y sin incluir las reservas presentadas.
“La democracia no puede sobrevivir donde el poder no tiene límites”, subrayó la bancada, al advertir que este tipo de reformas construyen un “andamiaje autoritario” que podría derivar en persecución política y atenta contra la libertad de expresión y el derecho a disentir.
