Después de casi diez años de relación, una hija en común y un compromiso que nunca llegó al altar, Katy Perry y Orlando Bloom han decidido separarse. La noticia fue confirmada por fuentes cercanas a la pareja, quienes aseguran que la ruptura se dio en buenos términos, aunque no exenta de tristeza.
Según reportes de Us Weekly, la cantante y el actor llevaban meses enfrentando tensiones, especialmente desde que Perry inició su gira mundial Lifetimes. La distancia, las agendas saturadas y diferencias personales habrían sido factores clave en el desgaste de la relación.
Aunque ambos compartían una residencia en Montecito, California, desde hace semanas viven por separado. Perry, de 40 años, se ha mantenido enfocada en su carrera y en su hija Daisy Dove, mientras que Bloom ha sido visto en eventos sociales sin la cantante, alimentando los rumores de distanciamiento.
La pareja comenzó su historia en 2016, se comprometió en 2019 y dio la bienvenida a su hija en 2020. A lo largo de los años, hablaron abiertamente de los retos de mantener una relación bajo el escrutinio público. Esta vez, sin embargo, todo indica que el adiós es definitivo.
