Acceso Negado al Santo Sepulcro: Italia y Francia Critican Restricciones a Líder Católico en Domingo de Ramos
La Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén, epicentro de la fe cristiana, fue escenario de una controversia sin precedentes este Domingo de Ramos. El Cardenal Pierbattista Pizzaballa, máximo representante de la Iglesia Católica Latina en la Ciudad Santa, fue impedido de acceder al recinto sagrado para presidir la solemne ceremonia. Esta inusual prohibición ha desatado fuertes críticas por parte de Italia y Francia, naciones con una profunda conexión histórica y religiosa con Tierra Santa.
Denuncian Bloqueo al Cardenal Pizzaballa y al Custodio del Santo Sepulcro
Según informaciones emitidas por el Patriarcado Latino, la entidad que agrupa a los fieles católicos en Israel, los territorios palestinos, Jordania y Chipre, las fuerzas de seguridad israelíes obstruyeron la entrada tanto del Cardenal Pizzaballa como del custodio designado al lugar sagrado. El incidente ocurrió mientras ambos se dirigían a oficiar la misa del Domingo de Ramos.
El Patriarcado expresó su profundo lamento, señalando que es la primera vez en siglos que los líderes de la Iglesia se encuentran imposibilitados de llevar a cabo esta significativa celebración en la Basílica del Santo Sepulcro. Se destacó que los clérigos se desplazaban de manera individual y sin conformar ninguna procesión en el momento de la detención, lo que obligó a su retroceso.
«Este suceso marca un precedente alarmante y revela una grave falta de consideración hacia la devoción de innumerables personas en todo el mundo, quienes centran su atención en Jerusalén durante esta semana crucial.»


Contexto de Seguridad y Restricciones en Jerusalén
Desde el inicio del conflicto en Oriente Medio el pasado 28 de febrero, las autoridades israelíes han implementado restricciones significativas a las congregaciones masivas, impactando diversos lugares de culto. Se ha establecido un límite de aproximadamente 50 asistentes en estas reuniones.
En respuesta a las consultas sobre el incidente en el Santo Sepulcro, la policía israelí comunicó que, debido a la situación bélica, todos los lugares de importancia religiosa en Jerusalén permanecieron cerrados. Respecto a la solicitud cursada por el Patriarcado Latino, se indicó que «fue evaluada ayer y se determinó que no podía ser autorizada» debido a las normativas de seguridad vigentes, según declaraciones recogidas por la agencia AFP.
Las autoridades añadieron que «La Ciudad Vieja y sus sitios sagrados representan una zona sensible donde no se permite la circulación de vehículos grandes ni de servicios de emergencia», citando el riesgo ante posibles ataques como principal preocupación.
Reacciones Oficiales y Llamamiento a la Libertad de Culto
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que la intervención policial no respondió a «ninguna intención maliciosa», sino que estuvo motivada únicamente por «la preocupación por la seguridad propia y la de sus acompañantes».
El Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Semana Santa, conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, recibido por una multitud efusiva, momentos antes de su crucifixión y posterior resurrección el Domingo de Pascua, según relatan los Evangelios.
Por su parte, el Patriarcado Latino había anunciado previamente la cancelación de la tradicional marcha del Domingo de Ramos, que habitualmente recorre el camino desde el Monte de los Olivos hasta Jerusalén y congrega anualmente a miles de devotos.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, calificó el hecho como «una afrenta no solo a los creyentes, sino a cualquier sociedad que valore la libertad de culto». En respuesta, el ministerio de Asuntos Exteriores italiano anunció la convocatoria al embajador de Israel. El presidente francés, Emmanuel Macron, también expresó su condena, manifestando que se suma a una «preocupante sucesión de vulneraciones del estatus de los Lugares Santos de Jerusalén».
La controversia subraya la delicada situación de los lugares sagrados en Jerusalén y la importancia de garantizar el acceso y la libertad de culto para todas las religiones.
aDB
