El buque carguero Morning Midas, con 3,048 vehículos a bordo —entre ellos 70 eléctricos y 681 híbridos procedentes de China con destino a México, se hundió en el Pacífico tras un incendio que no pudo ser controlado durante varias semanas. La embarcación colapsó y se sumergió en aguas internacionales a unas 450 millas al suroeste de Adak, Alaska, el pasado lunes 17 de junio a las 17:35 horas.

La Guardia Costera de EE.UU., región marítima Alaska, confirmó que trabajó junto a la empresa Zodiac Maritime, propietaria del carguero, en las labores de rescate, sin lograr evitar el hundimiento. A bordo, el Morning Midas también transportaba 1,530 toneladas métricas de combustible para calefacción y 350 toneladas de gasóleo marino, lo que eleva el riesgo de un posible derrame ambiental.
Aunque hasta el momento no hay señales visibles de contaminación, las autoridades marítimas estadounidenses han desplegado un operativo de monitoreo ambiental. Barcos de salvamento y un buque especializado en derrames de petróleo se encuentran en la zona para prevenir o contener posibles afectaciones al ecosistema.
El capitán Christopher Culpepper, de la Guardia Costera de Alaska Occidental, aseguró que se mantienen en comunicación constante con Zodiac Maritime “para garantizar una respuesta rápida y eficaz ante cualquier indicio de contaminación”.
