Tras las severas inundaciones registradas en la colonia San Rafael Chamapa, en Naucalpan, Estado de México, donde al menos 50 viviendas resultaron afectadas por el desbordamiento de la presa Los Cuartos, una densa espuma blanca cubrió calles y banquetas. Lo que parecía inofensivo terminó siendo altamente riesgoso: se trataba de aguas negras con residuos de detergentes y materia orgánica.
En entrevista para MACA DIARIO, el doctor Carlos Rius, académico de la Facultad de Química de la UNAM, explicó que esta espuma es producto de los jabones y detergentes domésticos que se mezclan con aguas residuales. “Es lo mismo que haberse echado un clavado en el canal de drenaje”, advirtió.
El especialista recomendó a quienes tuvieron contacto con el agua contaminada que se desparasiten de inmediato y laven su ropa y cuerpo con agua potable y jabón. En caso de que las prendas lo permitan, sugirió usar cloro o desinfectantes, pero nunca mezclarlos entre sí. También recomendó desinfectar los hogares con soluciones de cloro al 5%.
“Las aguas negras contienen bacterias, virus y huevecillos de patógenos. Es una fuente de infección muy fuerte”, señaló Rius, quien lamentó que algunas personas se hayan metido a nadar entre la espuma sin dimensionar el riesgo.
Entrevista completa:
