En medio de crecientes críticas y una tensión social que ha movilizado a autoridades y manifestantes en Minneapolis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un ajuste en la conducción del operativo federal de control migratorio en esa ciudad. El funcionario Gregory Bovino, que había estado al frente de las acciones más agresivas, fue relevado de la dirección local, y en su lugar fue enviado Tom Homan, reconocido veterano en asuntos migratorios, para supervisar personalmente las operaciones y restablecer la coordinación con autoridades locales.
El cambio se produce tras una ola de indignación pública y protestas que estallaron luego de que dos ciudadanos –incluido el enfermero Alex Pretti– murieran en enfrentamientos con agentes federales desplegados como parte de una operación intensiva de inmigración en Minnesota. La decisión de Trump se interpreta como un intento de moderar el enfoque y responder a las demandas de transparencia e investigación que han ganado fuerza en el ámbito político y social.
Relevo estratégico tras críticas intensas
Gregory “Greg” Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza y figura central de las redadas federales, ha sido objeto de severas críticas por su papel en Minneapolis y por declaraciones públicas que defendían las acciones de los agentes implicados en los tiroteos. Si bien no se trata de un despido formal, su retirada del mando operativo en esa ciudad indica un cambio de estrategia por parte de la Casa Blanca, que enfrenta presión de líderes estatales, activistas y ciudadanos.
Tom Homan asume supervisión del operativo
Tom Homan, exdirector interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y señalado como “zar de la frontera” por la administración Trump, fue designado para liderar las operaciones en Minneapolis y reportar directamente al presidente desde el terreno. Homan inició de inmediato reuniones con el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, en un esfuerzo por disminuir tensiones y mejorar la cooperación entre instancias federales y locales.
Contexto de las protestas y los tiroteos
La polémica comenzó con la muerte de Alex Pretti, un ciudadano estadounidense que fue baleado durante un operativo federal en la ciudad, lo que desencadenó un fuerte rechazo público. Previamente, otra mujer, Renée Good, también perdió la vida en circunstancias similares, lo que amplificó las críticas contra la presencia masiva de agentes federales de inmigración en Minnesota. Estos incidentes han llevado a exigencias de investigaciones independientes y de una reducción en las tácticas de control migratorio.
Respuesta política y ajustes de enfoque
Frente a la reacción nacional y las peticiones de autoridades locales y estatales, la administración de Trump ha indicado que no se trata de una retirada total de agentes, sino de un “pequeño cambio” en la forma de implementar los operativos y de una recalibración de tácticas. El objetivo declarado por la Casa Blanca es mantener la misión de control migratorio, pero con mayor sensibilidad hacia las comunidades y con un liderazgo que facilite el diálogo.
