Anaya también planteó que el precio de la gasolina debería reflejar su costo real de importación. “Si al gobierno le cuesta 10 pesos, que a los mexicanos les cueste 10 pesos”, afirmó. Explicó que el precio final de 23 pesos por litro se compone del IEPS (7 pesos), el IVA (3 pesos) y los costos logísticos, lo que, a su juicio, representa una carga injusta para los consumidores.
Además, denunció que el contrabando de pipas por carriles de vacíos agrava el problema, ya que en esos casos se evade tanto el IEPS como el IVA, generando pérdidas fiscales de hasta 10 pesos por litro.
El senador exigió que las investigaciones no se limiten a funcionarios menores, sino que se llegue “tope donde tope” para castigar a quienes se beneficiaron del esquema de evasión fiscal. Subrayó que los recursos desviados debieron destinarse a medicinas, hospitales y becas, y que el combate al huachicol fiscal debe ser una prioridad nacional.
