La presidenta Claudia Sheinbaum anunció una estrategia nacional para fortalecer el valor agregado del maíz nativo que cultivan los pueblos originarios de México, como parte de una política integral de soberanía alimentaria, justicia social y reconocimiento cultural.
Durante un mensaje institucional, Sheinbaum destacó que el maíz nativo no solo es un alimento, sino un símbolo de identidad, resistencia y conocimiento ancestral. La iniciativa busca que las comunidades productoras reciban un pago justo por su trabajo, además de fomentar el consumo interno y la transformación agroindustrial con enfoque comunitario.
La presidenta subrayó que México es centro de origen del maíz y que su diversidad genética, cultural y culinaria debe ser protegida. El proyecto contempla apoyos técnicos, canales de comercialización, certificación de origen y articulación con programas sociales para garantizar que el beneficio económico llegue directamente a las comunidades.
Además, se promoverá el uso del maíz nativo en cadenas de valor como la gastronomía, la agroindustria local y el turismo rural, con el objetivo de posicionarlo como un producto estratégico y cultural.
Sheinbaum reiteró que esta política forma parte de una visión de justicia alimentaria, que reconoce el papel de los pueblos originarios en la conservación de semillas, prácticas agrícolas sostenibles y saberes milenarios. El gobierno federal trabajará en coordinación con estados, municipios y organizaciones campesinas para implementar esta estrategia en todo el país.
