Mientras Starbucks en Estados Unidos anuncia un plan de reestructuración de mil millones de dólares, que incluye el cierre de tiendas de bajo desempeño y la reducción de puestos administrativos, en México la situación es distinta.
En territorio mexicano, la cadena no opera directamente, sino a través de Alsea, la empresa que maneja otras marcas como Domino’s Pizza, Vips y Burger King. Esto significa que, aunque las decisiones globales marcan tendencias, la estrategia local depende de la visión y ejecución de Alsea.
Actualmente, Starbucks México cuenta con 909 unidades y se ha consolidado como un espacio aspiracional y de socialización urbana. La reestructuración internacional, enfocada en eficiencia, servicio al cliente y rentabilidad, servirá como referencia, pero su impacto concreto dependerá de cómo Christian Gurría, actual director de Alsea, adapte estas medidas al mercado mexicano, donde la experiencia en tienda y la conexión con el cliente son tan importantes como el café mismo.
