Durante la conferencia internacional sobre la solución de dos Estados en Oriente Medio, celebrada en la sede de la Asamblea General de la ONU, diez países anunciaron su reconocimiento oficial al Estado de Palestina, marcando un giro significativo en el tablero diplomático global.
Entre los nuevos países que formalizaron su respaldo se encuentran Francia, Reino Unido, Canadá, Australia, Bélgica, Luxemburgo, Malta, Andorra, San Marino y Portugal, varios de ellos miembros del G7 y del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que amplifica el peso político de la decisión.
El presidente francés Emmanuel Macron subrayó que este reconocimiento no resta legitimidad al Estado de Israel, sino que reafirma los derechos legítimos del pueblo palestino. Además, condicionó la apertura de una embajada francesa en Palestina a la liberación de rehenes por parte de Hamás.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, recordó que la creación de un Estado palestino “es un derecho, no una recompensa”, y advirtió que negarlo sería “un regalo a los extremistas”.
Con estos anuncios, el número de países que reconocen a Palestina asciende a 157 de los 193 miembros de la ONU, mientras que poco más de treinta —incluidos Estados Unidos, Alemania, Japón y Países Bajos— mantienen reservas, argumentando que el reconocimiento debe ser coordinado con Israel.
