Dwayne Johnson, conocido mundialmente como “The Rock”, sorprendió al público con una transformación física y emocional radical para interpretar al luchador Mark Kerr en The Smashing Machine, una producción de A24 dirigida por Benny Safdie.
Durante su aparición en el Festival de Cine de Venecia, Johnson lució irreconocible: más delgado, con rostro marcado y una postura que dista del ícono musculoso que ha dominado Hollywood. La metamorfosis responde a un papel que lo llevó al límite: cuatro horas diarias de maquillaje, más de una docena de prótesis faciales y una inmersión total en la vida de Kerr, marcada por adicciones, traumas y lucha interna.
“Este es el papel más vulnerable de mi carrera”, confesó Johnson, quien se despojó de su imagen de superhéroe para encarnar a un hombre roto. La película, que se estrena en octubre, ya genera expectativas de cara a la temporada de premios.
Emily Blunt, coprotagonista del filme, elogió el trabajo del actor: “Lo vi desaparecer en el personaje. Fue brutal, honesto y profundamente humano”.
