El Tribunal Superior de Bogotá ordenó la liberación inmediata del expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, quien había sido condenado en primera instancia a 12 años de prisión domiciliaria por soborno y fraude procesal. La decisión permite que el exmandatario enfrente en libertad el proceso de apelación, en una causa que ha sido calificada como el “juicio del siglo” en Colombia.
Uribe, quien gobernó entre 2002 y 2010 y es fundador del partido de derecha Centro Democrático, se convirtió el pasado 1 de agosto en el primer expresidente colombiano condenado penalmente. El fallo judicial que lo vinculó con presunta manipulación de testigos fue apelado por su defensa, que alegó vulneraciones al debido proceso y motivaciones políticas en la sentencia.
La resolución del tribunal revoca la orden de detención domiciliaria dictada por la jueza Sandra Heredia, al considerar que los argumentos para justificar la privación de libertad eran “vagos e imprecisos”. El tribunal tiene plazo hasta el 16 de octubre para emitir un fallo definitivo sobre la apelación.
Este giro judicial ocurre en un contexto político sensible, a menos de un año de las elecciones presidenciales de 2026, en las que varios aliados de Uribe aspiran a competir por el poder. Analistas advierten que el desenlace del caso podría impactar directamente en la dinámica de la oposición frente al gobierno del presidente Gustavo Petro.
