México da un paso inédito en la movilidad sustentable con el Hidrobinisa, un vehículo que no requiere gasolina, diésel ni recargas eléctricas. Diseñado por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), este auto combina hidrógeno y energía eléctrica para moverse sin generar emisiones contaminantes.
A diferencia de los híbridos convencionales, el Hidrobinisa utiliza una celda que produce electricidad mediante una reacción entre hidrógeno y oxígeno. El hidrógeno se obtiene del agua a través de un proceso de electrólisis, que separa sus componentes y genera electricidad, vapor y energía térmica. Toda esta energía se almacena en baterías de ion litio, listas para alimentar el motor.
Si bien su velocidad máxima es de 33 km/h y su autonomía de 90 a 100 minutos, está pensado para trayectos cortos, como traslados en hoteles, recorridos turísticos, campos de investigación o granjas.
Esta tecnología no busca reemplazar a los autos eléctricos, sino complementarlos. En países como México, donde la red eléctrica aún enfrenta retos para abastecer la creciente demanda de carga de vehículos, contar con alternativas como el Hidrobinisa resulta clave. No depende de estaciones de carga ni de largas esperas para reabastecerse, lo que lo hace ideal para distancias cortas y usos específicos.
Con el Hidrobinisa y otros proyectos nacionales como el Olinia, México refuerza su apuesta por la movilidad libre de combustibles fósiles y demuestra su capacidad para desarrollar soluciones innovadoras y sostenibles.
