Durante más de dos décadas, Tiendas De Todo fue un referente del comercio minorista en la Ciudad de México. Fundada en 1973, inició operaciones con una sucursal en Félix Cuevas, en la colonia Del Valle, y poco después abrió una segunda en la zona de Copilco, Coyoacán.
En sus mejores años, la cadena competía casi en solitario contra Aurrerá, respaldada por una sólida presencia en radio y televisión, y por su famosa campaña de noviembre: la “Venta Monstruo”. Sus ingresos alcanzaban cifras millonarias gracias a la fidelidad de sus clientes y a su estratégica ubicación en zonas densamente pobladas.
Sin embargo, a finales de los años noventa, la llegada y expansión de grandes cadenas internacionales comenzó a afectar sus finanzas. El golpe definitivo llegó en 1999, cuando la empresa se declaró en quiebra. Walmart de México adquirió entonces sus dos únicas sucursales. Ambas cerraron temporalmente para ser remodeladas y reabrieron en el año 2000 bajo el formato Walmart Supercenter, poniendo punto final a la historia de esta marca mexicana.
Uno de los elementos más memorables de Tiendas De Todo era su logotipo, diseñado para la tienda de Félix Cuevas por Lynce Wyman, el mismo creador de la identidad gráfica de los Juegos Olímpicos de México 1968 y del sistema de señalética del Metro capitalino. El diseño se inspiró en el mural-poema Pocos Cocodrilos Locos (1967), obra del escultor Mathias Goeritz, autor de las Torres de Satélite.
La desaparición de Tiendas De Todo marcó el fin de una era para el comercio local. El retiro del icónico letrero de Félix Cuevas simbolizó no solo el cierre de una tienda, sino el inicio de una nueva etapa en el consumo capitalino, dominada por gigantes internacionales que transformaron para siempre el panorama de los supermercados en México.
