Washington, 7 de agosto de 2025. El Gobierno de Estados Unidos proyecta la construcción del que sería el mayor centro de detención de migrantes en su historia, ubicado dentro de una base militar cercana a la frontera con México.
De acuerdo con fuentes oficiales citadas por medios estadounidenses, el complejo estaría diseñado para albergar a miles de personas en espera de la resolución de sus casos migratorios o de su deportación. La instalación contaría con infraestructura reforzada para vigilancia, atención médica y procesos administrativos.
Aunque la medida ha generado críticas de organizaciones de derechos humanos, que la consideran un retroceso en materia de trato a migrantes, la Casa Blanca argumenta que el objetivo es “garantizar la seguridad” y “ordenar” el flujo migratorio en la frontera sur.
La práctica de utilizar bases militares para la detención de personas no es inédita. Durante la administración de Joe Biden, instalaciones castrenses fueron adaptadas para albergar temporalmente a niños migrantes no acompañados, en medio de un repunte en los cruces fronterizos.
Activistas advierten que un centro de esta magnitud podría derivar en condiciones de hacinamiento y vulneraciones a los derechos fundamentales, mientras que el gobierno estadounidense insiste en que cumplirá con estándares internacionales de protección.
