Un vuelo comercial de Iberia que cubría la ruta Madrid-París se vio obligado a regresar de emergencia al aeropuerto de Barajas tras impactar contra un buitre poco después del despegue. El incidente, ocurrido la tarde del domingo 3 de agosto, generó momentos de pánico entre los pasajeros.
“Tenía un ataque de pánico, no podía respirar”, relató Giancarlo Sandoval, uno de los pasajeros del vuelo IB579, quien compartió su experiencia en redes sociales. Según su testimonio, poco después del despegue —alrededor de las 18:30 horas— la aeronave colisionó con un ave de gran tamaño, lo que provocó que la cabina comenzara a llenarse de humo.
Aunque la tripulación no ordenó el uso de mascarillas de oxígeno, muchos pasajeros las tomaron por iniciativa propia ante la incertidumbre. “Nos ardían los ojos y la nariz. No somos expertos, pero fue algo instintivo”, explicó Sandoval, quien también mostró imágenes grabadas con su teléfono.
El buitre impactó con fuerza la parte frontal del avión, dañando visiblemente el fuselaje. Las fotografías tomadas posteriormente muestran afectaciones notables en la nariz del aparato.
Tras notificar el incidente, los pilotos activaron el protocolo de emergencia. El aeropuerto de Barajas dio prioridad al aterrizaje por la pista 32L y desplegó unidades de bomberos en tierra. Afortunadamente, ningún pasajero resultó herido gracias a la rápida y eficaz reacción de los pilotos y la tripulación.


Ya en tierra, los pasajeros vivieron otro momento de tensión al permanecer más de 30 minutos dentro del avión, sin aire acondicionado y con restos de humo en el ambiente, antes de ser evacuados.
El vuelo fue posteriormente reprogramado, y los pasajeros partieron rumbo a París a las 14:30 horas del día siguiente.
La cuenta oficial de los Controladores Aéreos de España elogió públicamente el manejo de la situación por parte del equipo de vuelo, destacando su profesionalismo ante un evento que pudo tener consecuencias más graves.
