Además, el yate ofrece una experiencia de lujo sin concesiones: cuenta con una sala de cine al aire libre, jacuzzi en la cubierta superior, gimnasio totalmente equipado y una zona de bienestar con tratamientos de spa. Para los amantes del tabaco, dispone de una cava climatizada que alberga una exclusiva colección de más de 200 puros. Su Cigar Lounge, una réplica del icónico bar del hotel Wellesley en Londres, está decorado con cuero, mármol negro y obras de arte seleccionadas.
Gastronomía a bordo: alta cocina en alta mar
A bordo del Wellesley, la experiencia culinaria es tan refinada como personalizada. El chef privado prepara desde alta cocina japonesa, italiana o mediterránea hasta menús detox diseñados a medida. Los ingredientes son frescos y de primera calidad, adquiridos a diario en tierra firme o en mercados gourmet de las islas baleares. Las cenas pueden disfrutarse tanto en el comedor interior como en la cubierta trasera, con vistas al mar y bajo un cielo estrellado.

