Es oficial: Max Verstappen no dejará Red Bull en 2026. Aunque su contrato va hasta 2028, una cláusula abría la puerta a su salida si caía al cuarto lugar del Campeonato de Pilotos tras el GP de Hungría. Sin embargo, el neerlandés marcha tercero, lo que bloquea esa opción y lo mantiene atado a la escudería de Milton Keynes.
Mercedes intentó tentarlo, postergando incluso la renovación de George Russell. Pero la especulada salida de Verstappen no ocurrió. Ni siquiera el sorpresivo despido de Christian Horner, que generó rumores sobre presiones del entorno de Max, cambió las cosas. Fuentes neerlandesas como De Telegraaf descartan que los Verstappen condicionaran su permanencia.
La decisión de Max también responde a una estrategia: 2026 marcará un cambio total en los reglamentos técnicos. Ningún equipo sabe quién dominará la nueva era. Red Bull ha perdido figuras clave como Newey, Honda y Horner, lo que pone en duda su competitividad. Mientras tanto, Mercedes, Aston Martin, Ferrari y McLaren se perfilan como fuertes contendientes.
Verstappen jugará con cautela. Seguirá observando el rendimiento de cada equipo durante 2026 antes de decidir su futuro para 2027. Su posible salida causaría un terremoto en la parrilla, pero al mantenerse en Red Bull, todo se estabiliza… por ahora.
¿Qué pasa con el resto del mercado?
Con Max fuera del mercado, se reducen los movimientos importantes. En Red Bull, el segundo asiento estaba en duda, pero Laurent Mekies, nuevo jefe tras la salida de Horner, ha reforzado la confianza en Yuki Tsunoda. Si el japonés no convence, el equipo podría apostar por Isack Hadjar o incluso Arvid Linblad desde F2.
Mercedes, Ferrari y McLaren mantendrán sus alineaciones. Aston Martin solo cambiaría si Lance Stroll decide retirarse, aunque Alonso ya tiene un acuerdo para continuar con el equipo más allá de su etapa como piloto.
Alpine, bajo la volátil dirección de Flavio Briatore, es una incógnita. Pierre Gasly y Franco Colapinto siguen en los planes, pero los rumores vinculan a Sergio «Checo» Pérez con esa escudería, aunque su opción más sólida parece ser Cadillac.
Cadillac, que se unirá a la parrilla con motor Ferrari, podría ofrecerle a Pérez un rol protagónico, aunque eso implique competir desde el fondo durante sus primeros años.
Con Verstappen firme en Red Bull, el mercado pierde a su principal dinamizador. Los equipos se estabilizan, los contratos se enfrían, y los movimientos dependerán ahora de decisiones individuales… o de alguna sorpresa.
