A partir de septiembre, Netflix retirará de manera definitiva su plan básico sin anuncios en México, tal como ya lo hizo en países como Canadá, Reino Unido y España. Esta estrategia busca reforzar su modelo de suscripción con publicidad, ofreciendo precios más accesibles, aunque con interrupciones comerciales.
Los usuarios actuales del plan básico serán migrados automáticamente al plan estándar con anuncios, que tiene un costo mensual de $119 pesos. Si desean seguir viendo contenido sin publicidad, deberán optar por el plan estándar sin anuncios ($249 pesos) o el plan premium ($329 pesos). Algunos usuarios ya han recibido correos informativos, aunque la compañía aún no ha publicado un comunicado oficial en México.
Este movimiento podría provocar reacciones mixtas entre suscriptores, especialmente aquellos que valoraban una opción económica libre de anuncios. En un mercado donde la competencia entre plataformas de streaming es cada vez mayor, Netflix enfrenta el reto de mantener a sus clientes satisfechos sin perder relevancia.
