Aunque Apple continúa inaugurando tiendas, su ritmo de expansión física se ha desacelerado notablemente desde la pandemia. La compañía ha cambiado de estrategia, priorizando la apertura de tiendas en línea en nuevos mercados —como India y Arabia Saudita— y concentrando sus esfuerzos en modernizar o reubicar establecimientos existentes.
En paralelo, la empresa de Cupertino ha adoptado una postura más selectiva respecto a la renovación de contratos de arrendamiento, lo que ha llevado al anuncio del cierre de varias sucursales. Entre ellas, destaca la tienda en Bristol, Reino Unido, cuyo cierre fue comunicado el mismo día que el de una tienda en China. También se prevé el cierre de la tienda de Partridge Creek, en Michigan, y otra ubicada en Hornsby, cerca de Sídney, Australia.
Estos movimientos reflejan una redefinición del enfoque minorista de Apple, en la que el crecimiento digital y la optimización de ubicaciones físicas juegan un papel clave en su estrategia global.
