En una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México, las tortas también tienen su lugar… y son gigantes. En Polanco, el local “Súper Tortas El Zarape” se ha ganado una sólida reputación por ofrecer tortas de gran tamaño a precios accesibles, incluyendo una versión cubana con más de 10 ingredientes.
Tortas gigantes a precios pequeños
Ubicado en Isaac Newton 95, a unas cuadras del Metro Polanco (Línea 7), este establecimiento ofrece tortas que van desde $65 hasta $110 pesos, lo que lo convierte en una opción económica incluso en una de las colonias más costosas de la capital.
Las tortas más básicas (de un solo ingrediente) cuestan $65 e incluyen opciones como: milanesa, pierna, jamón, chorizo, salchicha, huevo, chuleta, queso blanco, amarillo o de puerco. Si se desea agregar quesillo, el precio sube a $70.
También hay opciones “especiales” por $75 pesos, como la:
- Texana (milanesa, chuleta y quesillo)
- Pachuqueña (milanesa, piña y quesillo)
- Brasileña (milanesa, pierna y salchicha)
- Rusa (pierna, milanesa y quesillo)
La carta incluye más de 15 variedades, con nombres como Suiza, Española, Caribeña, Hawaiana, Trailera o la Politorta.
La estrella del menú: la súper cubana
La favorita del público es la súper cubana, que por $110 pesos ofrece un festín de ingredientes: milanesa, pierna, salchicha, huevo, quesos, chorizo y más. El combo perfecto se completa con refrescos o cervezas, disponibles por solo $30 pesos.
El local tiene mesas al aire libre, funciona todos los días de 08:00 a 20:00 horas y acepta efectivo o transferencia bancaria.
¿Qué tan saludables son?
Según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), una torta puede ser saludable si se equilibra el tipo de pan, proteínas, vegetales y grasas. Recomiendan evitar los excesos, especialmente en ingredientes con alto contenido calórico.
Para niñas y niños, UNICEF sugiere una versión más ligera, con bolillo integral, aguacate, queso panela, jitomate, lechuga y pepino, que aporta saciedad y nutrientes esenciales.
Las megatortas de Polanco demuestran que el sabor y el tamaño no están peleados con el precio, incluso en una de las zonas más lujosas de CDMX. Eso sí, con moderación y balance, pueden disfrutarse sin culpa.
