La comodidad y practicidad que exige el verano no están peleadas con las tendencias en nail art. Esta temporada, las uñas cortas se posicionan como la opción favorita: un estilo funcional, fresco y elegante que deja atrás los excesos del pasado sin renunciar al diseño.
Durante años, la manicura se centró en uñas largas, llamativas y con diseños elaborados —especialmente aquellas en formato XXL con pedrería o efectos 3D que dominaban las redes sociales. Pero el minimalismo ha ganado terreno: maquillaje más natural, texturas más sutiles y, ahora, uñas más cortas, discretas y versátiles. El auge de estilos como las “uñas jabón” o la manicura japonesa confirma este regreso a lo esencial.
En pleno verano 2025, este cambio de preferencia ya es evidente. “Cada vez más clientas nos piden un largo más discreto”, explican las expertas de The Secret Lab, un salón madrileño especializado en manicura. “Muchas de ellas, acostumbradas a uñas largas, han descubierto lo cómodas y prácticas que son las uñas cortas… y ya no quieren volver atrás”.
La tendencia no responde solo a una cuestión estética, sino también funcional. “En verano, nuestras manos están más expuestas a actividades que requieren libertad y practicidad: nadar, hacer ejercicio, viajar. Todo eso influye para que muchas mujeres opten por recortar sus uñas”, aseguran desde el salón.
Además de ser cómodas, las uñas cortas también permiten jugar con diseños simples y sofisticados. Desde colores nude y acabados brillantes hasta pequeños detalles gráficos, el minimalismo en las manos está más vigente que nunca.
Este verano, la consigna es clara: menos es más. Y en la manicura, las uñas cortas lideran con fuerza esa nueva elegancia sin complicaciones.
