La investigación sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa enfrenta un nuevo giro tras la renuncia de Rosendo Gómez Piedra como fiscal especial del caso. La decisión, confirmada por la presidenta Claudia Sheinbaum, ocurre en medio de crecientes reclamos por parte de los familiares de los normalistas, quienes desde mayo exigían su salida por falta de avances y transparencia en el proceso judicial.
Gómez Piedra asumió el cargo en octubre de 2022, tras la renuncia de Omar Gómez Trejo, y durante su gestión se reportaron más de 120 personas detenidas, 46 causas penales abiertas y más de 800 sitios inspeccionados. Sin embargo, sus declaraciones recientes —en las que afirmó que se buscaban “cadáveres” en la sierra— generaron indignación entre los familiares, quienes interpretaron sus palabras como una renuncia implícita a la búsqueda con vida.
En su lugar, fue designado Mauricio Pazarán, quien ya colaboraba con la unidad especial de la Fiscalía General de la República y cuenta con experiencia en investigaciones de alto perfil. La presidenta Sheinbaum aseguró que se implementarán nuevas líneas de investigación basadas en análisis científicos y registros telefónicos, con el compromiso de mantener informadas a las familias antes que al público.
El caso Ayotzinapa, ocurrido en septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, sigue siendo uno de los episodios más emblemáticos de desaparición forzada en México. A la fecha, solo se han identificado los restos de tres estudiantes, mientras que el resto permanece en condición de no localizados.
