La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) detectó que varios productos denominados jamón comercializados en México incumplen con la veracidad de sus etiquetas nutricionales. El hallazgo se dio a conocer en el Estudio de Calidad publicado en la edición de julio de la Revista del Consumidor.
El análisis, realizado por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, evaluó 26 productos clasificados como jamón y uno de imitación vegana, además de 13 embutidos que no cumplen con los requisitos normativos para ser considerados jamón, según la NOM-158-SCFI-2003.
Entre los resultados, se reveló que:
- El jamón de pavo de Chimex Ibero Barcelona, el jamón de pierna de Nutri Deli y el jamón de cerdo y pavo de Zwan contienen más sodio del declarado en su etiquetado.
- El jamón de pavo Virginia de Bafar y el pierna horneada de FUD reportan más proteína de la que realmente contienen.
- El jamón campirano de El Mexicano excede el nivel permitido de nitritos.
- El jamón de pavo americano y el de cerdo y pavo Lunch, ambos de Bafar, indican más grasa de la que poseen.
- El producto vegano Benji, único en su tipo analizado, también presenta inconsistencias en proteína y sodio.
En todos estos casos, Profeco determinó que hay incumplimiento en la información comercial, lo que puede inducir al engaño. Aunque todos los productos analizados cumplen con los requisitos de calidad sanitaria, incluyendo la ausencia de salmonela y agentes patógenos, ninguno presentó información veraz y clara respecto a su clasificación y contenido nutricional.
La dependencia llamó a las y los consumidores a revisar cuidadosamente los sellos de advertencia y considerar la reducción en el consumo habitual de estos productos, especialmente aquellos con exceso de sodio, por sus riesgos a la salud.
Profeco realiza dos estudios de calidad al mes sobre productos de uso cotidiano, y en caso de detectar irregularidades, impone medidas precautorias hasta su regularización.
