Ciudad de México.— En el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, el Gobierno de México envió un poderoso mensaje al mundo: «Sí al desarme, sí a la paz». Mientras en muchas regiones del planeta la violencia se intensifica, México reafirma su convicción de atender las causas que la generan y transformar el dolor en memoria, arte y reconciliación.
Durante el acto conmemorativo realizado este martes, se anunció que las armas incautadas por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) serán transformadas en esculturas y objetos artísticos, como parte de una nueva iniciativa cultural impulsada por el Gobierno Federal.

“Este es un país que elige la paz, que trabaja todos los días desde el territorio, en las comunidades, para erradicar la violencia desde su raíz”, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum, quien encabezó el evento junto con autoridades civiles, militares y religiosas.
También participaron la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez; la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada; el subsecretario de Defensa, general Ricardo Trevilla Trejo; y el obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, monseñor Efraín Hernández Díaz.
Como parte del acto, se informó que en octubre de 2025 se abrirá una convocatoria nacional dirigida a artistas visuales para participar en la transformación de estas armas en símbolos de memoria, reflexión y esperanza. La iniciativa será coordinada por la Secretaría de Cultura federal (@cultura_mx).
“Queremos que las futuras generaciones hereden un país que honra la vida, no las armas; que construye memoria a través del arte y no del odio”, destacaron los organizadores del programa.
Esta actividad se suma a la campaña #SíAlDesarmeSíALaPaz, que promueve el canje voluntario de armas por beneficios sociales y refuerza el trabajo del gobierno en las comunidades para la prevención del delito y el fortalecimiento del tejido social.
México, desde su diversidad cultural y convicción pacifista, elige transformar los símbolos de violencia en arte, y a través de estas acciones, sigue construyendo un futuro donde la paz no sea un ideal lejano, sino una realidad cotidiana.

