El actor estadounidense Michael Madsen, conocido por sus papeles en películas icónicas de Quentin Tarantino, falleció este jueves a los 67 años tras sufrir un paro cardíaco en su residencia de Malibú, confirmaron sus representantes.
Madsen fue hallado inconsciente por los servicios de emergencia durante la mañana y declarado muerto en el lugar. Su partida deja un vacío en el cine independiente, donde su presencia intensa y su voz rasposa lo convirtieron en un rostro inconfundible desde los años noventa.
Entre sus interpretaciones más recordadas se encuentran Mr. Blonde en Reservoir Dogs (1992), Budd en Kill Bill Vol. 1 y 2, y participaciones en The Hateful Eight y Once Upon a Time in Hollywood. Su estilo rudo y mirada penetrante lo consolidaron como un actor de culto.
Además de su carrera en la pantalla, Madsen fue poeta y fotógrafo, con varios libros publicados que revelaban una faceta introspectiva poco conocida. En los últimos años, trabajaba en proyectos independientes y preparaba un nuevo libro de poesía titulado Tears For My Father.
Su hermana, la también actriz Virginia Madsen, lo despidió con un emotivo mensaje en redes sociales: “Un poeta disfrazado de forajido. No estamos de luto por un mito, sino por carne y hueso y un corazón feroz”.
