El Partido Revolucionario Institucional (PRI) expresó su rechazo a las reformas legales aprobadas durante el periodo extraordinario de sesiones del Congreso de la Unión, al considerar que representan un grave retroceso en la vida democrática del país. En un comunicado firmado por su presidente nacional, el senador Alejandro Moreno, el tricolor calificó las medidas como regresivas, autoritarias y carentes de análisis técnico y debate público.
Según el documento, Morena y sus aliados impusieron en diez días un paquete de leyes que, a juicio del PRI, busca concentrar el poder, debilitar los contrapesos institucionales y restringir las libertades ciudadanas. Entre los puntos más críticos señalados se encuentran:
- La reforma a la Ley Antilavado, que —según el PRI— debilita la lucha contra el crimen financiero.
- La subordinación de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, que perpetúa la militarización de la seguridad pública.
- La Ley del Sistema de Inteligencia, que abre la puerta, afirman, a prácticas de espionaje político sin control judicial.
- La nueva Ley de Telecomunicaciones, que —aseguran— pretende limitar la libertad de expresión y censurar la crítica.
El partido subrayó que votó en contra de todas las reformas y reconoció el papel de sus legisladores en la defensa del marco constitucional. “No nos doblamos ni seremos cómplices del retroceso nacional”, se lee en el pronunciamiento.
Asimismo, el PRI ratificó su papel como principal fuerza de oposición y reiteró su compromiso por construir un bloque opositor firme, responsable y congruente frente a lo que considera un intento del oficialismo por controlar el aparato del Estado.

