La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó categóricamente que las recientes reformas en materia de telecomunicaciones e inteligencia tengan como objetivo espiar o censurar a la población. Durante su conferencia matutina del 2 de julio, la mandataria federal aseguró que dichas versiones carecen de fundamento y que las nuevas disposiciones respetan plenamente los derechos constitucionales.
“Es falso que el Estado pretenda vigilar a la ciudadanía. Las intervenciones en comunicaciones solo pueden autorizarse mediante orden judicial, conforme al artículo 16 de la Constitución”, afirmó Sheinbaum, al referirse a la aprobación de la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia en Materia de Seguridad Pública y la nueva Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión.
La presidenta subrayó que el objetivo de estas reformas es fortalecer la coordinación entre autoridades de seguridad y justicia, así como consolidar una plataforma nacional de información que permita actuar con mayor eficacia frente a delitos de alto impacto. También destacó que su administración ha sido víctima de prácticas de espionaje en el pasado, por lo que —dijo— no replicará mecanismos que vulneren la privacidad de las personas.
Las nuevas leyes, aprobadas por el Congreso de la Unión, han generado debate público por disposiciones relacionadas con la geolocalización de dispositivos móviles y el registro de usuarios de telefonía. No obstante, el Ejecutivo federal reiteró que no se contempla la censura de contenidos ni el acceso indiscriminado a datos personales.
