El nombramiento de Hugo López-Gatell como representante de México ante la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reavivado el debate sobre su papel durante la crisis sanitaria por COVID-19. Aunque el exsubsecretario agradeció la confianza de la presidenta Claudia Sheinbaum y reafirmó su compromiso con la salud pública, su trayectoria sigue marcada por decisiones que generaron fuertes críticas tanto en el ámbito nacional como internacional.
Las decisiones más cuestionadas
Durante su gestión como subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud (2018–2023), López-Gatell fue el rostro visible de la estrategia federal contra la pandemia. Estas son algunas de las acciones más polémicas:
- Minimización del riesgo inicial: Afirmó que el virus era de “baja virulencia” y que no representaba una emergencia nacional.
- Rechazo al uso obligatorio de cubrebocas: Contrario a las recomendaciones de la OMS, insistió en que no era necesario, lo que generó confusión y desinformación.
- Estrategia de pruebas limitadas: Se optó por no realizar pruebas masivas, lo que dificultó la detección de contagios y generó un subregistro de casos.
- Proyecciones fallidas: Estimó un “escenario catastrófico” de 60 mil muertes, pero la OMS reportó más de 600 mil fallecimientos en México entre 2020 y 2021.
- Desabasto de insumos médicos: Hospitales colapsados y personal sin equipo de protección marcaron los momentos más críticos de la pandemia.
- Vacaciones en plena crisis: Fue captado en una playa de Oaxaca durante uno de los picos más altos de contagios.
El nombramiento ha dividido opiniones. Mientras senadores de Morena lo celebran como un reconocimiento a su experiencia, legisladores de oposición lo califican como una “burla” para las víctimas de la pandemia.
