La Corte Suprema de Estados Unidos emitió este viernes un fallo dividido (6-3) que permitirá al expresidente Donald Trump aplicar parcialmente su orden ejecutiva para eliminar la ciudadanía automática a hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en territorio estadounidense.
El fallo no resuelve la constitucionalidad de la medida, pero limita la capacidad de jueces federales para emitir bloqueos a nivel nacional, lo que abre la puerta a que la orden entre en vigor en al menos 28 estados dentro de 30 días. La decisión representa un giro significativo en la interpretación del alcance judicial y ha sido celebrada por Trump como una “gran victoria” para su agenda migratoria.
La orden ejecutiva, firmada en enero, busca reinterpretar la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, que garantiza la ciudadanía a toda persona nacida en Estados Unidos. Trump y sus aliados argumentan que esta protección no debería aplicarse a hijos de personas que se encuentran en el país sin autorización legal, basándose en la frase “sujetas a la jurisdicción” contenida en la enmienda.
Sin embargo, múltiples tribunales inferiores habían bloqueado la medida por considerarla inconstitucional. En su opinión disidente, la jueza Sonia Sotomayor calificó el fallo como “una invitación abierta para que el gobierno eluda la Constitución”, mientras que la jueza Ketanji Brown Jackson advirtió que la decisión podría “poner en grave riesgo el sistema legal y de gobierno” del país.
Organizaciones defensoras de derechos civiles y migrantes han anunciado que continuarán la batalla legal en tribunales inferiores, mientras que nuevos recursos ya han sido presentados para frenar la implementación de la orden en los estados afectados.
Según el Pew Research Center, en 2022 nacieron aproximadamente 1.2 millones de bebés de padres indocumentados en Estados Unidos, quienes actualmente reciben ciudadanía automática bajo el principio de jus soli.
