Un devastador ataque de un perro pitbull ha dejado a una mujer de más de 60 años con graves lesiones, incluyendo la amputación parcial de una mano. El incidente ocurrió en el barrio Agua Fría de Zapopan, Jalisco, y ha desatado una profunda polémica sobre el futuro del animal, actualmente bajo custodia municipal.
Los hechos, ocurridos el miércoles 5 de agosto en la calle Jesús María, movilizaron a los servicios de emergencia. El reporte inicial indicaba una agresión por parte de un perro identificado como “Canelo”. La víctima sufrió daños físicos severos, y su hija también resultó afectada al intentar protegerla, aunque no necesitó hospitalización.
La gravedad de las heridas en la extremidad de la mujer, provocadas por la ferocidad del pitbull, hizo necesaria una cirugía de amputación parcial para mitigar los daños irreversibles.
El Peligro Latente: “Canelo” Bajo Observación Tras Historial de Agresividad
El agresor canino, “Canelo”, fue rápidamente asegurado por el equipo de Protección Animal de Zapopan y trasladado a sus instalaciones. Permanecerá en un periodo de observación y evaluación veterinaria de diez días. Este tiempo es crucial para determinar si el animal presenta conductas de riesgo que justifiquen su sacrificio, una decisión que podría implementarse si representa una amenaza para la seguridad pública.
Un factor alarmante en este caso es que no se trata del primer incidente. El mismo perro ya había atacado a la misma mujer, causándole lesiones faciales que requirieron numerosos puntos de sutura. Además, residentes de la zona han corroborado que “Canelo” ha estado involucrado en otros altercados violentos con anterioridad, lo que subraya un patrón de comportamiento peligroso.


Por su parte, el dueño del pitbull, Ramón Martínez Sigala, ha manifestado su intención de cubrir los gastos médicos de la víctima. Sin embargo, su situación laboral es precaria. Martínez defendió que el ataque ocurrió en un espacio privado y que fue una reacción previsible dada la naturaleza del animal, asegurando que él mismo había advertido sobre su temperamento.
Este lamentable suceso ha avivado un intenso debate en línea, centrado en la responsabilidad legal del propietario y el veredicto final para el perro, “Canelo”, tras este violento episodio.
aDB
