Tras años de búsqueda y una recompensa de 500 mil dólares ofrecida por el Gobierno de Estados Unidos, la justicia alcanzó finalmente a Alejandro Arias Monge, alias “El Diablo”. Considerado el delincuente más peligroso y buscado de Costa Rica, su historial de evasión llegó a su fin durante la exitosa “Operación Némesis”, ejecutada por las autoridades locales en una zona campestre de Río Frío, Heredia.
El fiscal Carlos Díaz confirmó que el operativo permitió la captura del cabecilla criminal mientras sostenía una reunión con otros integrantes de su organización. El enfrentamiento resultó en la muerte de su colaborador Roney Ríos y la detención de Jonathan Pérez Méndez, conocido como “Tan”, junto al principal objetivo de las autoridades.
“Operación Némesis”: Un despliegue policial sin precedentes
La detención de “El Diablo” no estuvo exenta de violencia. Durante el operativo, se registró un intenso intercambio de disparos que sumó cerca de 2,500 proyectiles, dejando un saldo trágico de un oficial fallecido y ocho uniformados heridos en cumplimiento del deber. Este grupo criminal es señalado como responsable de más de 360 homicidios en territorio nacional.

Tras una hora de fuego cruzado, las autoridades lograron neutralizar a la banda, incautando un arsenal que incluía fusiles de asalto AK-47 y FAL, pistolas de grueso calibre, drones y evidencia forense clave para el proceso judicial. Durante su aprehensión, Arias Monge intentó intimidar a los agentes alegando tener vínculos de influencia con fuerzas policiales locales.
EE. UU. celebra la caída del criminal más buscado
La Embajada de Estados Unidos en San José emitió un comunicado oficial reconociendo la labor de las fuerzas de seguridad costarricenses. Washington destacó la peligrosidad de Arias Monge, jefe de una red criminal transnacional vinculada al tráfico de drogas, lavado de dinero y múltiples asesinatos. Asimismo, la delegación diplomática expresó sus condolencias por el oficial caído en la operación.

El Departamento de Justicia estadounidense mantenía una orden de captura contra él, sospechando que, durante la última década, el fugitivo habría utilizado territorio nicaragüense como refugio para evadir la persecución internacional.
Perfil delictivo: De los hurtos a la red criminal internacional
Nacido en Guápiles en 1984, Alejandro Arias Monge inició su carrera criminal en la adolescencia. Con el tiempo, escaló hasta liderar un imperio delictivo con ramificaciones internacionales, dedicado principalmente a la exportación de cocaína hacia Estados Unidos, además de incursionar en actividades ilícitas como la minería ilegal y el juego de azar clandestino.

“El Diablo” se distinguía por un perfil altamente mediático. Utilizaba redes sociales para difundir videos de ejecuciones y exhibir armamento, tácticas destinadas a sembrar el terror entre sus rivales. Incluso llegó a desafiar públicamente a la policía mediante audios donde ofrecía recompensas a cambio de la vida de los agentes del orden, una conducta que finalmente contribuyó a su localización y caída.
aDB
