El exgobernador de Chihuahua, César Duarte, recibió un fallo favorable en Estados Unidos luego de que un tribunal en El Paso, Texas, desestimara la demanda civil en su contra por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
La demanda, presentada por el gobierno de Chihuahua durante la administración de Javier Corral, acusaba al exmandatario de haber adquirido alrededor de 50 propiedades en EE.UU. con un valor estimado de 25 millones de dólares, presuntamente con recursos desviados del erario público. Sin embargo, la Corte del Condado de El Paso concedió una sentencia sumaria, figura legal que se otorga cuando no hay evidencia suficiente para proceder a juicio.
Claves del caso:
- La decisión judicial se basó en la falta de pruebas sólidas por parte de la parte demandante.
- Durante cinco años de indagatorias, ni el FBI, ni el Departamento de Justicia, ni el Departamento del Tesoro encontraron elementos suficientes que vincularan a Duarte con delitos financieros en territorio estadounidense.
- El equipo legal de Duarte calificó el fallo como un «tiro de gracia» a la Operación Justicia para Chihuahua, lanzada por Corral, y no descartan iniciar acciones legales por daños contra el exgobernador panista.
Por su parte, Javier Corral responsabilizó a la actual administración estatal, encabezada por María Eugenia Campos, de no colaborar ni aportar las pruebas requeridas por el bufete contratado en EE.UU., lo que, según él, provocó la desestimación del caso.
Procesos pendientes en México
Aunque ha sido absuelto en territorio estadounidense, César Duarte aún enfrenta cargos penales en México por peculado, uso indebido de recursos públicos y lavado de dinero, derivados de su gestión como gobernador de Chihuahua entre 2010 y 2016.
Este fallo representa un duro golpe para las investigaciones impulsadas por el gobierno anterior, y al mismo tiempo, reaviva el debate sobre el uso político de la justicia en los casos de exmandatarios acusados de corrupción.
