Un trágico caso ha conmocionado a la comunidad internacional: un niño de 11 años perdió la vida tras una lucha de 17 días en un centro médico, luego de haber tenido contacto directo con un murciélago. El incidente, ocurrido en Canadá, ha encendido las alarmas sobre los riesgos de salud que representan los quirópteros y la importancia de la atención médica inmediata ante cualquier interacción con animales silvestres.
Detalles del incidente: Contacto accidental con un murciélago en Canadá
Según un reporte publicado por la Revista de la Asociación Médica Canadiense, el lamentable suceso ocurrió en 2024 durante unas vacaciones familiares en una cabaña al norte de Ontario. Durante la primera noche de estancia, el menor despertó al sentir a un murciélago posado sobre su rostro. Aunque el padre logró capturar al animal y liberarlo posteriormente, la familia decidió no buscar asistencia médica inmediata al no observar lesiones o mordeduras visibles en la piel del niño.
Evolución de los síntomas y diagnóstico de rabia
Casi tres semanas después del encuentro, el menor comenzó a desarrollar cuadros clínicos preocupantes: hormigueo y entumecimiento en el lado derecho del rostro, fatiga extrema, rechazo a los alimentos, hinchazón facial y llagas en la boca. Inicialmente, el diagnóstico médico se inclinó hacia una parálisis de Bell; sin embargo, al regresar a casa, el estado de salud del paciente se deterioró rápidamente.
El menor presentó fiebres elevadas, dificultad para tragar y hablar, desorientación y alucinaciones. Fue entonces cuando la familia recordó el incidente con el murciélago, permitiendo que los médicos realizaran las pruebas pertinentes, las cuales confirmaron un caso de rabia transmitida por murciélago. Pese a ser internado y sometido a soporte vital, la infección resultó irreversible.

¿Cómo se transmite la rabia? Advertencias de expertos
La Asociación Canadiense de Medicina Veterinaria (CVMA) advierte que el virus de la rabia no se contagia únicamente a través de mordeduras o rasguños profundos. Cualquier contacto de fluidos corporales del animal infectado con mucosas (ojos, nariz o boca) o incluso heridas mínimas representa un riesgo de contagio grave.
Aunque los casos de rabia humana en Canadá son sumamente inusuales —con solo 28 registros desde 1924—, los expertos enfatizan que se trata de una amenaza sanitaria de alta prioridad. Ante este panorama, se recomienda:
- Evitar cualquier contacto físico con murciélagos u otros animales salvajes.
- Mantener a las mascotas con sus esquemas de vacunación antirrábica al día.
- Evitar que los animales domésticos deambulen sin supervisión en zonas silvestres.
- Buscar atención médica urgente ante cualquier interacción con un animal, incluso si no hay heridas evidentes.
aDB
