El economista **Gianco Abundis** ha encendido las alarmas sobre la recurrente práctica de la “elección implícita” en **grandes almacenes**, una estrategia que resulta en la aplicación de **cargos automáticos** por bienes o servicios inicialmente presentados como **gratuitos**. Esta modalidad, prohibida en el sector bancario desde 1996, impone significativas barreras para la **anulación** por parte de los consumidores, generando perjuicios económicos.
El modus operandi de la “elección implícita”, según explicó Abundis, consiste en ofrecer un producto o **servicio** de forma **gratuita** por un **periodo determinado**. La condición subyacente es que, si el **comprador no** ejecuta una **cancelación** activa antes de que expire dicho plazo, se le comenzará a facturar una **tarifa periódica**. La característica principal de esta táctica es la complejidad para revocar estos servicios.
Como señaló el experto, la **“elección implícita”** es un concepto que demanda nuestra máxima atención debido a su insidioso funcionamiento.
Artículos Gratuitos que Terminan en Facturas Sorpresa: El Engaño de los Grandes Almacenes


Abundis detalló cómo esta práctica de cobro se disfraza a menudo como un valor añadido a la adquisición de un producto o servicio principal, creando una falsa percepción de beneficio.
“Te dicen: ‘Te regalamos este artículo por tres meses. Si no lo quieres, debes contactarnos y presentar cierta documentación para darte de baja. Si no, te cobrarán una cuota mensual que puede ir de 50, 80, 100, hasta 200 pesos’”.
A pesar de su extendida aplicación en el comercio minorista, **Gianco Abundis** enfatizó que este **sistema** de facturación está terminantemente **prohibido** dentro del **sector bancario** desde hace varias décadas.
“Esto está vetado en la banca. Se legisló en 1996, pero en el comercio minorista sigue vigente. Se considera un abuso, ya que al intentar cancelarlo, te encuentras con un muro de obstáculos aparentemente insuperables”.


Protección al Consumidor: ¿Dónde Denunciar Cobros Indebidos por Elección Implícita?
Ante esta situación, Gianco Abundis recomienda una medida preventiva fundamental para los **clientes**: la declinación explícita en el momento de la transacción. Compartió su experiencia personal al adquirir un **dispositivo electrónico**, donde, tras ser ofrecidos servicios bajo esta modalidad, ejerció su derecho a rechazar la oferta de manera contundente. A pesar de la resistencia inicial del personal, su firmeza resultó en la anulación de los cargos no deseados.
“Cuando adquieran un producto de este tipo y les digan que incluye opciones gratuitas A, B y C, deben expresar su negativa inmediatamente”.
El especialista clarificó la diferencia entre la “elección implícita” y la “elección explícita”, donde el consumidor consiente activamente la adquisición de un bien. También distinguió de la “inclusión predeterminada”, donde un servicio se integra automáticamente a un **producto principal**, incluso si su coste está incluido. La distinción clave radica en la falta de consentimiento claro e inequívoco en la “elección implícita”.
Para los consumidores que ya han sido víctimas de esta **práctica**, **Abundis** ha delineado los canales oficiales para presentar sus reclamaciones.
En el caso de las tiendas departamentales, la instancia reguladora es la Procuraduría Federal del Consumidor (**Profeco**). Si la afectación proviene de entidades financieras, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (**Condusef**) es la autoridad competente. La información compartida por Gianco Abundis busca empoderar a los consumidores y fortalecer sus defensas frente a estas tácticas comerciales engañosas.
aDB
