Washington. — El presidente Donald Trump advirtió este jueves que, después de los ataques contra embarcaciones que, según su administración, transportaban drogas hacia Estados Unidos, el siguiente objetivo serán quienes trasladan narcóticos por tierra.
En una conferencia donde promovió los resultados de la denominada Homeland Security Force, Trump defendió la decisión de atacar embarcaciones en el Caribe y en el Pacífico, y aseguró que esos golpes redujeron el paso de drogas por mar. “Las drogas que llegan por mar son 5% de las que venían antes”, afirmó, y advirtió: “Siguen las drogas trasladadas por tierra”.
El mandatario reconoció que quizá sea necesario acudir al Congreso para obtener autorización para acciones contra tráfico terrestre, aunque se mostró confiado en que no se negaría la petición.
Por su parte, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, calificó a los cárteles como “el ISIS, el Al‑Qaeda del Hemisferio Occidental” y defendió la continuidad de las operaciones cinéticas contra embarcaciones. Hegseth añadió que los grupos son tratados con la misma severidad porque, en su diagnóstico, “están matando y envenenando a los estadounidenses”.
Según la versión oficial, en nueve ataques realizados hasta ahora han muerto 37 personas. Ante preguntas sobre cómo se identifica a los ocupantes de los botes como narcotraficantes y por qué no se opta por detener embarcaciones para mostrar pruebas, la Casa Blanca respondió que se basa en inteligencia que permite identificar rutas, asociaciones y patrones (por ejemplo, embarcaciones con múltiples motores y carga sospechosa).
El debate sobre la legalidad y el alcance de estas acciones se intensifica: algunos expertos y legisladores han planteado dudas sobre la autoridad para emplear fuerza letal fuera del territorio estadounidense y sobre los riesgos de escalada en la región. La administración, en cambio, sostiene que actúa para interrumpir redes que financian y facilitan la violencia y el consumo de drogas en Estados Unidos.
