Washington.— La política del presidente Donald Trump contra los vehículos eléctricos (VE) tendrá un fuerte impacto económico en la industria automotriz estadounidense. General Motors (GM) advirtió que asumirá pérdidas por alrededor de mil 600 millones de dólares en el tercer trimestre del año, derivadas de la cancelación de incentivos fiscales y de cambios normativos impulsados por la nueva administración republicana.
De acuerdo con un informe presentado ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC), mil 200 millones de dólares corresponden a modificaciones en la capacidad de producción de vehículos eléctricos, mientras que 400 millones se relacionan con la cancelación de contratos y acuerdos comerciales vinculados a inversiones en este sector.
GM explicó que los cambios aplicados tras el retorno de Trump a la Casa Blanca han ralentizado la adopción de vehículos eléctricos entre los consumidores, lo que ha llevado a la compañía a reevaluar su estrategia de producción y su red de fabricación.
En los últimos años, el fabricante había destinado importantes recursos para cumplir con las normas sobre emisiones cada vez más estrictas en Estados Unidos. Sin embargo, la nueva política energética y ambiental del gobierno federal ha revertido los incentivos fiscales para la compra de autos eléctricos y relajado los límites de emisiones para las flotas automotrices.
GM no descartó que los cambios en las políticas públicas generen nuevos impactos financieros en el futuro, tanto monetarios como operativos, que podrían afectar sus resultados.
La compañía presentará sus resultados financieros del tercer trimestre el próximo 21 de octubre, fecha en la que se espera detalle el alcance total de estas pérdidas.
