La designación de Bad Bunny como artista principal del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2025 ha generado reacciones encontradas en el ámbito político estadounidense. El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, calificó la elección como “una decisión terrible” y sugirió en su lugar al cantante de country Lee Greenwood, conocido por su tema patriótico God Bless the USA, habitual en los mítines de Donald Trump.
“Ni siquiera sabía quién era Bad Bunny”, declaró Johnson a reporteros en el Congreso, y agregó que el artista “no atrae a un público amplio” como el que congrega el Super Bowl, evento que, recordó, “tiene muchos ojos puestos, incluidos los de los más jóvenes”.
La postura de Johnson coincide con la del presidente Trump, quien también expresó su desaprobación y calificó la elección del artista latino como “absolutamente ridícula”.
Bad Bunny, conocido por su activismo y por haber criticado abiertamente las políticas migratorias de Trump, se convertirá en el primer artista latino en presentarse en solitario en el intermedio del Super Bowl, que se celebrará el próximo 7 de febrero en Santa Clara, California.
La decisión de la NFL ha sido celebrada por millones de seguidores del reguetón y la música urbana, pero también ha sido blanco de críticas por parte de sectores conservadores, que cuestionan que el espectáculo se realice en español.
Tras el anuncio, Corey Lewandowski, asesor del Departamento de Seguridad Nacional, insinuó que se desplegarían agentes del ICE durante el evento. Sin embargo, la Casa Blanca desmintió cualquier plan de redadas migratorias en el marco del Super Bowl.
El pasado sábado, Bad Bunny respondió a las críticas durante su participación como anfitrión en Saturday Night Live, donde cerró su monólogo con una frase en español: “Si no entendieron lo que acabo de decir, tienen cuatro meses para aprender”.
