El magnate de la música Sean “Diddy” Combs recibirá este viernes su sentencia en una corte federal tras ser hallado culpable en julio por dos violaciones a la Ley Mann, que prohíbe el transporte de personas a través de fronteras estatales con fines de prostitución.
Aunque la defensa del rapero pide una condena mínima de 14 meses y la fiscalía exige 11 años, especialistas legales consultados por Forbes estiman que la resolución podría ubicarse en un rango intermedio de entre cinco y siete años de cárcel.
El exfiscal federal Mark Chutkow señaló que el juez podría seguir la recomendación de la oficina de libertad condicional, que planteó una pena de cinco a siete años. A su vez, el abogado Mark Zauderer consideró que Combs podría evitar una condena más severa al no contar con antecedentes penales.
Durante el juicio, el jurado lo absolvió de cargos más graves de tráfico sexual y crimen organizado, que podían haberle significado cadena perpetua. Sin embargo, los fiscales argumentan que el tribunal debe considerar la violencia, el abuso y el patrón de conducta del artista como factores agravantes.
La defensa sostiene que las relaciones de Combs con sus exnovias fueron consensuadas y que los cargos de prostitución son inapropiados, al no haber obtenido beneficio económico directo.
Más allá de la sentencia, Combs aún enfrenta al menos 50 demandas civiles relacionadas con acusaciones de tráfico y agresión sexual, procesos que podrían derivar en millonarias indemnizaciones aunque el productor musical esté en prisión.
